A Propósito de Garfunkel - The New Raemon.

¿Para que cruzar medio mundo en busca de algo que lo tenemos a la vuelta de la esquina? El panorama nacional aumenta y como no gritan mucho, no sabemos hacia dónde mirar. Esta semana me he dado un caprichito y voy a comentar uno de mis discos favoritos: A Propósito De Garfunkel (2008-BCore Disc). Primer álbum del barcelonés Ramón Rodríguez. Como ya sabéis, suelo presentaros al artista seleccionado, esta vez haré una excepción y dejaré que sea él mismo quien lo haga:

“Mamifero nacido en Barcelona en 1976. Se dedica a cantar en Madee y Ghouls’n’Ghost y colabora en la compañía de danza de Damián Muñoz y Virginia Garcia (La Intrusa) poniendo su voz y su guitarra eléctrica en su espératelo “Staff”. En los últimos meses ha creado este proyecto para darle la brasa a la gente con sus canciones en castellano. Nos come muy mal. Es muy peludo. A veces se pone nervioso. Tiene dos hijas, las dos muy guapas. Nunca mira el fútbol. Quiere dejar de fumar. Lleva años enamorado de la misma chica. Es daltónico. Su abuelo se llamaba Fabián. Suele meter la pata. Poco a poco nos está aprendiendo a sr responsable. Es zurdo pero toca la guitarra como un diestro. ¡Qué alguien le pague un barbero, por Dios!”

Esta es la biografía que aparece en su página web oficial. Nos podemos hacer una idea bien nítida del propietario. Salta a la vista que el humor va a estar presente en todo su trabajo, un humor realista, cercano, que nos hace ver las cosas desde otro punto de vista; porque como él mismo dice: “El humor es indispensable para vivir, para no volverse loco…”

Pero no os vayáis a pensar que es una especie de Miliki, pues este humor del que hablamos en muchas ocasiones es duro y reflexivo. Ramón es una persona sencilla, con problemas a los que todo ser humano ha de enfrentarse alguna vez. Y como no, el amor suele estar incluido en esta fatídica lista de problemas. Así es pues, A Propósito de Garfunkel es un disco dedicado a un pasado/presento/futuro amor del compositor. Haciendo referencia al músico y cantante americano Garfunkel, aprovecha la historia de este con su compañero Simon para acercarnos más a sus sentimientos y buscar una analogía entre ambas vidas.

Si se tiene en cuenta todo su trabajo como T.N.R. vemos que este disco, quizás por ser el primero, es el más intimista de todos. Sin una cantidad de arreglos desmesurados, que en ocasiones destrozan canciones, queda reflejado que una buena voz, una guitarra acústica, y magistrales clases de literatura son suficientes para emocionar como nunca. Son canciones compuestas en la intimidad y llevadas al estudio con una pequeña banda de pop; y es aquí cuando el artista juega bien sus cartas. Se ayuda de un suave piano, de una guitarra eléctrica arpegiando, un bajo (Ricky Falkner-productor) y una batería. De esta forma se puede incluir el disco en los lares del pop, pero siempre manteniendo su vena de neo-cantautor

El disco se abre con una energética ‘La Cafetera’, una guitarra armonizando de principio a fin, y una letra enrevesada, ¿o no…? No hace falta esperar para que llegue lo bueno, en el segundo corte encontramos una pieza maestra, simple, como todo aquello que perdura. ‘Tú, Garfunkel’ es sin duda una de las mejores canciones que he escuchado, una guitarra que fluyendo a la par que una voz sincera desvela los entramados de una relación.






‘El Fin de la Resistencia’ nos cuenta un reencuentro. Todo ello con unas palmas en forma de percusión, que personalmente encuentro exquisito.

‘Mil Gracias’ es otro de esos temas que se salen de la tónica pop del disco, y haciendo uso del recurso de la repetición que tan buenos resultados da, nos muestra la cara más deprimente de Ramón y nos enfurece con su apagada voz. ‘Elena-na’ es una de las mejores nanas que he escuchado. El videoclip de esta canción, al igual que los que fueron surgiendo después, han sido dirigidos por la genial Lyona. Aquí de nuevo se crea otro nexo de unión con Love of Lesbian, a parte del ya consabido productor y bajista Falkner.





 El disco se cierra con una calmada y reconfortante ‘A propósito del asno’ en la que se desvelan muchas de las claves del LP.

Sin dar rodeos, porque no se puede: es una gran obra maestra, si te gusta el género, claro. Pero aun que lo tuyo sea dar caña con la batería o desfasarse a la guitarra, siempre habrá un momento de tu tiempo en el que no esté demás escuchar una de estas canciones.

Os recomiendo fervientemente que le deis una oportunidad a este genial músico y a sus proyectos, porque sin duda, merece la pena.

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